Desde que nos dedicamos a la docencia, hemos escuchado tèrminos como cursos, contenido de los cursos, objetivo de los cursos, evaluaciòn. Sin embargo, muy pocas veces nos ponemos a pensar en las forma en que todos ellos se concatenan y mucho menos còmo deberìamos aplicarlos en un curso en linea.
Por lo general, sabemos el nombre del curso y cuales son los temas; no obstante, planteamos los objetivos de acuerdo con lo que nosotros consideramos conveniente. En la lectura, nos recuerdan que debemos pensar en lo siguiente:
a. ¿A quien ira dirigido este curso? (Audiencia)
b. ¿Cuáles son los objetivos de este curso? ¿Qué se espera lograr a
partir de este curso?
c. ¿Que temas cubre el curso?
d. ¿Que duración va a tener el curso?
e. ¿Que tipo de curso es este (de grado, parte de un programa
más extenso, de formación profesional, para obtener
certificación, de formación general, etc.)?
f. ¿Que diferencia tiene este curso a un curso presencial?
g. ¿Cómo prevé el curso la interacción entre los participantes?
(asíncrona o sincrónica o ambas? O ninguna?) Por que?
h. ¿Está prevista la interacción entre el profesor / tutor y los
alumnos? ¿Conque frecuencia se anticipa que ocurrirá?
i. ¿Cuáles son los requerimientos (conocimientos previos y / o
técnicos) para tomar el curso?
j. ¿Que tipos de metodología a distancia se incluyen en el curso:
Web, correspondencia, CDROM, teléfono, video, videoconferencia)
k. ¿El curso ha sido diseñado para completarlo totalmente a
distancia o mediante un sistema semi-presencial?
l. ¿Cómo estaría dividido o subdivido el contenido? (módulos,
lecciones, áreas de conocimiento, etc.)
Es imporante que, cada vez que impartamos un curso (en este caso, un curso virtual) nos hagamos estas preguntas para que el aprendizaje vaya de acuerdo con las necesidades de nuestro grupo.
Es fundamental conocer a nuestros estudiantes: quiénes son, qué conocimientos previos tienen, cuáles son sus habilidades, qué aportes pueden hacer, cuál es su entorno, qué necesita aprender, cómo debemos guiarlo/la para que aprenda. Por ejemplo, no es lo mismo dar un curso virtual a estudiates de grado que a estudiantes de postgrado.
Como en todo curso, es impresindible que los objetivos estèn establecidos con base en lo anterior. Los objetivos seràn nuestro norte. Si no los definimos bien desde un principio (ETAPA DE DISEÑO), difìcilmente llegaremos a algún lado.
Durante el DESARROLLO, debemos seguir estos objetivos para llegar a nuestra meta. Pienso que en esta etapa debemos analizar y ser flexibles ante posibles cambios que haya que hacer para que el aprendizaje sea significativo.
Como todo programa, debe existir la EVALUACION. Esta nos dirà si estamos logrando los objetivos o si debemos hacer cambios.
Todo lo anterior parece ser bàsico y fundamenteal; sin embargo, cuando nos vemos immersos en nuestro trabajo perdemos de vista cuàl es nuestro eje y hacia donde debemos dirigir nuestros cursos.
lunes, 18 de agosto de 2008
domingo, 20 de julio de 2008
Diseño Multimedia en e-learning para el ámbito universitario
Del tema mencionado, varios aspectos han llamado mi atención
El primer aspecto que considero importante, es que la tecnología es un medio para hacer llegar los contenidos a los estudiantes. Como docentes, debemos actualizarnos constantemente no sólo en contenidos y en métodos pedagógicos sino también en los medios que tenemos para transmitir la información que nuestros estudiante necesitan. Como hemos venido aprendiendo, la tecnología nos permite llegar a casi cualquier lugar a cualquier hora. Podemos hacer uso de plataformas que nos permitan hacer presentaciones escritas, auditivas, visuales o todas las anteriores juntas. También, podemos analizar y discutir temas por medio de chats o blogs. Pero lo más importante de todo esto, es que debemos adaptar el uso que le demos a la tecnología (en este caso, e-learning) a los contenidos que vamos a enseñar. Como leemos en el texto, “... el mensaje de un profesor que desea comunicar es considerablemente más importante que los medios utilizados”.
El segundo aspecto fundamental es la importancia de los objetivos. Siempre que vayamos a impartir un curso, sea presencial o virtual, debemos tener como prioridad el seguimiento de objetivos. Para hacer esto, como menciona la lectura, debemos tomar en consideración al usuario, la plataforma tecnológica, al usabilidad de los contenidos y el material didáctico en sí. Todos sabemos que no es lo mismo planear un curso dirigido a niños que uno dirigido a adultos, uno para personas con cierta discapacidad o para adultos mayores. En el caso de la plataforma, si se planea una curso de inglés o cualquier otra lengua es importante escoger una plataforma que permita hacer presentaciones FLASH o de tipo similar (audio y video) y preferiblemente interactivas. De otra manera, sería un curso teórico y monótono; al no existir práctica, los estudiantes no desarrollarán comprensión y expresión oral. Es importante determinar el uso de los contenidos; es decir, analizar lo si lo que se transmite va de acuerdo con las necesidades de los estudiantes. Además, de acuerdo con los objetivos el material didáctico será, por ejemplo, 100% teórico o debe permitir la práctica, la investigación o la participación de los estudiantes, un blog, un chat, Intranet, CD Audio, CD Rom, Internet, una plataforma específica, presentaciones flash o power point, presentaciones audio-video, y demás materiales que podamos preparar. Por último, no podemos olvidar que, para planear un curso virtual es necesario adoptar diseños interactivos funcionales, que la tecnología se adapte al hombre, que el diseño siga las normas establecidas para que sea visible, útil e interactivo
El primer aspecto que considero importante, es que la tecnología es un medio para hacer llegar los contenidos a los estudiantes. Como docentes, debemos actualizarnos constantemente no sólo en contenidos y en métodos pedagógicos sino también en los medios que tenemos para transmitir la información que nuestros estudiante necesitan. Como hemos venido aprendiendo, la tecnología nos permite llegar a casi cualquier lugar a cualquier hora. Podemos hacer uso de plataformas que nos permitan hacer presentaciones escritas, auditivas, visuales o todas las anteriores juntas. También, podemos analizar y discutir temas por medio de chats o blogs. Pero lo más importante de todo esto, es que debemos adaptar el uso que le demos a la tecnología (en este caso, e-learning) a los contenidos que vamos a enseñar. Como leemos en el texto, “... el mensaje de un profesor que desea comunicar es considerablemente más importante que los medios utilizados”.
El segundo aspecto fundamental es la importancia de los objetivos. Siempre que vayamos a impartir un curso, sea presencial o virtual, debemos tener como prioridad el seguimiento de objetivos. Para hacer esto, como menciona la lectura, debemos tomar en consideración al usuario, la plataforma tecnológica, al usabilidad de los contenidos y el material didáctico en sí. Todos sabemos que no es lo mismo planear un curso dirigido a niños que uno dirigido a adultos, uno para personas con cierta discapacidad o para adultos mayores. En el caso de la plataforma, si se planea una curso de inglés o cualquier otra lengua es importante escoger una plataforma que permita hacer presentaciones FLASH o de tipo similar (audio y video) y preferiblemente interactivas. De otra manera, sería un curso teórico y monótono; al no existir práctica, los estudiantes no desarrollarán comprensión y expresión oral. Es importante determinar el uso de los contenidos; es decir, analizar lo si lo que se transmite va de acuerdo con las necesidades de los estudiantes. Además, de acuerdo con los objetivos el material didáctico será, por ejemplo, 100% teórico o debe permitir la práctica, la investigación o la participación de los estudiantes, un blog, un chat, Intranet, CD Audio, CD Rom, Internet, una plataforma específica, presentaciones flash o power point, presentaciones audio-video, y demás materiales que podamos preparar. Por último, no podemos olvidar que, para planear un curso virtual es necesario adoptar diseños interactivos funcionales, que la tecnología se adapte al hombre, que el diseño siga las normas establecidas para que sea visible, útil e interactivo
domingo, 29 de junio de 2008
LA FRUSTRACIÓN DEL ESTUDIANTE EN LÍNEA: Causas y acciones preventivas
A la hora de impartir un curso en línea, el profesor debe tener en cuenta muchos aspectos. Es importante que esté capacitado llevar a cabo esta labor. Además, debe estar presente de manera constante en el aula virtual, guiar a sus estudiantes mediante indicaciones claras y precisas, aclarar y dar respuesta a las dudas de los estudiantes. Asimismo, es fundamental que promueva el trabajo colaborativo, la interacción y la cercanía tanto entre estudiante-profesor como entre estudiantes.
A continuación relataré una experiencia personal en la cual vemos cómo un curso virtual puede ser frustrante. Este curso no fue de los primeros que cursé en línea; sin embargo, por muchos factores mencionados en la lectura de Federico Borges, produjo gran frustración y decepción.
Por un lado, como estudiante yo no calculé bien la carga académica y mi tiempo disponible. Fue realmente difícil cumplir con las tareas asignadas ya que yo trabajo y estudio a la vez. Además, se me olvidó que los humanos tenemos una salud frágil ante el estrés (me enfermé varias veces en un solo mes). Conjuntamente, no conocía las estrategias necesarias para enfrentar este curso. Nunca en mi vida había llevado un curso de investigación básico y, en este caso en particular, dicho campo era importantísimo. Otro aspecto, fue un fallo en la tecnología del cual no me había percatado: mi dirección electrónica era la incorrecta. Como consecuencia, no me llegaba ningún mensaje. A mi parecer, si tenía las habilidades y los medios para mejorar mi conocimiento y salir avante aunque tuviera que hacer un gran esfuerzo.
No obstante, el/la docente no tenía la formación necesaria para llevar a cabo este reto, lo cual resultó en una pésima organización del curso, mala guía y respuesta ante las dudas, cero interacción entre los estudiantes. Durante un mes intenté comunicarme con el/la profesor(a); sin embargo, el/ella estuvo siempre ausente del aula virtual. Por este motivo, llegué a sentirme insegura en cuanto a mis responsabilidades y, por supuesto, sabía que no había manera de recuperar el tiempo perdido. Más aún, logré comunicarme con el/la facilitador(a) y me encontré con una persona inaccesible y defensiva ante mi situación. En ese punto, me sentí completamente frustrada, desmotivada y sin norte.
Pienso que la institución no fue responsable de esta situación porque, en términos generales, fueron circunstancias aparte. Sin embargo, las personas encargadas debieron haberse asegurado que la persona que iba a impartir el curso supiera cómo hacerlo eficientemente. Asimismo, debería informársele al estudiante que el pre-requisito es un curso de investigación básica. Desde mi punto de vista, la carga académica era la adecuada y los trámites fueron ágiles.
A manera de conclusión, he experimentado en carne propia la frustración de un curso en línea no tan exitoso. Sin embargo, debemos recordar que la auto-motivación es importantísima para seguir adelante como estudiantes.
Es por esto que valoro la experiencia que estoy adquiriendo en este curso. No solo estamos estudiando la teoría si no que podemos experimentar como estudiantes y ver el ejemplo del facilitador. Esto nos ayudará a saber cómo guiar a nuestros estudiantes hacia los objetivos que perseguimos cuando estemos a cargo de un curso en línea y cuáles factores debemos tener en mente siempre.
A continuación relataré una experiencia personal en la cual vemos cómo un curso virtual puede ser frustrante. Este curso no fue de los primeros que cursé en línea; sin embargo, por muchos factores mencionados en la lectura de Federico Borges, produjo gran frustración y decepción.
Por un lado, como estudiante yo no calculé bien la carga académica y mi tiempo disponible. Fue realmente difícil cumplir con las tareas asignadas ya que yo trabajo y estudio a la vez. Además, se me olvidó que los humanos tenemos una salud frágil ante el estrés (me enfermé varias veces en un solo mes). Conjuntamente, no conocía las estrategias necesarias para enfrentar este curso. Nunca en mi vida había llevado un curso de investigación básico y, en este caso en particular, dicho campo era importantísimo. Otro aspecto, fue un fallo en la tecnología del cual no me había percatado: mi dirección electrónica era la incorrecta. Como consecuencia, no me llegaba ningún mensaje. A mi parecer, si tenía las habilidades y los medios para mejorar mi conocimiento y salir avante aunque tuviera que hacer un gran esfuerzo.
No obstante, el/la docente no tenía la formación necesaria para llevar a cabo este reto, lo cual resultó en una pésima organización del curso, mala guía y respuesta ante las dudas, cero interacción entre los estudiantes. Durante un mes intenté comunicarme con el/la profesor(a); sin embargo, el/ella estuvo siempre ausente del aula virtual. Por este motivo, llegué a sentirme insegura en cuanto a mis responsabilidades y, por supuesto, sabía que no había manera de recuperar el tiempo perdido. Más aún, logré comunicarme con el/la facilitador(a) y me encontré con una persona inaccesible y defensiva ante mi situación. En ese punto, me sentí completamente frustrada, desmotivada y sin norte.
Pienso que la institución no fue responsable de esta situación porque, en términos generales, fueron circunstancias aparte. Sin embargo, las personas encargadas debieron haberse asegurado que la persona que iba a impartir el curso supiera cómo hacerlo eficientemente. Asimismo, debería informársele al estudiante que el pre-requisito es un curso de investigación básica. Desde mi punto de vista, la carga académica era la adecuada y los trámites fueron ágiles.
A manera de conclusión, he experimentado en carne propia la frustración de un curso en línea no tan exitoso. Sin embargo, debemos recordar que la auto-motivación es importantísima para seguir adelante como estudiantes.
Es por esto que valoro la experiencia que estoy adquiriendo en este curso. No solo estamos estudiando la teoría si no que podemos experimentar como estudiantes y ver el ejemplo del facilitador. Esto nos ayudará a saber cómo guiar a nuestros estudiantes hacia los objetivos que perseguimos cuando estemos a cargo de un curso en línea y cuáles factores debemos tener en mente siempre.
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